Objetivo
En
esta unidad de contenido se persigue explorar los conceptos innovación, cambio,
mejora y reforma. Una vez introducidos estos conceptos, el objetivo de esta unidad
es identificar, de forma sintética, tanto las barreras como los elementos
facilitadores de la innovación educativa.
Introducción
“…Hasta
ahora, el uso educativo de la tecnología no cumplió en modo alguno las promesas
que con tanta frecuencia se hicieron en su nombre. La tecnología no transformó
el aprendizaje ni revolucionó la institución escolar. Todavía tiene que mostrar
un impacto de probada eficacia para incrementar el nivel de rendimiento
educativo o promover la motivación para el aprendizaje en el largo plazo”
Buckingham (2008:103).
En
muchos casos, esa euforia se fundamenta en la fascinación inicial que siempre
ha producido el acercamiento de las tecnologías al mundo de la educación, más
que en una reflexión sobre los cambios reales que éstas introducen en los
procesos de enseñanza-aprendizaje. En estos momentos, las investigaciones
realizadas nos permiten afirmar que la incorporación de dispositivos
tecnológicos en las aulas ha venido acompañada de discursos que resaltan sus
potencialidades para mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje. Aunque, una
vez que éstas se integran en los espacios educativos, se ha comprobado que su
impacto es mucho más limitado de lo esperado. Eso supone que no todas las
experiencias en las que se incorporan TIC en contextos educativos son
innovadoras. Por lo que, como punto de partida, hay que tener en cuenta que el
concepto innovación no va ligado estrictamente a la utilización de tecnologías
ni al uso de Internet.
Hasta
el momento se han utilizado diferentes vocablos para hacer referencia a
transformaciones en los contextos educativos como innovación, cambio, reforma o
mejora. Pero, ¿hacen referencia todos esos conceptos a lo mismo? ¿Cómo podemos
diferenciarlos? ¿Qué implica cada uno de ellos para el diseño de proyectos de
innovación con TIC? La investigación educativa ya nos ha proporcionado
abundantes resultados que nos pueden ayudar a entender qué significa cada uno.
Desde hace años la introducción de las
Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC, en adelante) en el mundo de
la educación ha estado presidida por discursos que, mayoritariamente, han
expuesto los beneficios que trae aparejada la utilización de estos recursos en
los procesos de formación. Han sido múltiples las razones que diferentes grupos
de poder han esgrimido para promover la introducción del uso de herramientas
tecnológicas en los espacios educativos: aumentar la “eficiencia” de los
procesos de enseñanza-aprendizaje; proporcionar habilidades para el mundo del
trabajo; relacionar la educación con el mundo actual y con las transformaciones
que está sufriendo; mejorar los resultados académicos; facilitar que los
estudiantes puedan seguir sus intereses individuales y elegir sus caminos para
el aprendizaje; liberar a los docentes de las tareas rutinarias de evaluación y
administración; promover espacios de comunicación con el alumnado, etc.
Conceptos básicos: cambio,
innovación, mejora y reforma.
El
concepto de cambio es el más genérico de todos y, normalmente, se utiliza para
hacer referencia a procesos intencionales de modificación de una determinada
realidad educativa (Rodríguez Romero, 2003). Es decir, se focaliza la atención
en aquellos procesos en los que se producen transformaciones que surgen como
consecuencia de una serie de decisiones planificadas previamente, por lo que se
entiende que se trata de un cambio planeado, aunque pueden producirse otras que
surgen sin haber sido planificadas previamente pero que, igualmente, modifican
el estado de una determinada realidad educativa.
La
idea de innovación educativa hace referencia a “una serie de intervenciones,
decisiones y procesos, con cierto grado de intencionalidad y sistematización,
que tratan de modificar actitudes, ideas, culturas, contenidos, modelos y
prácticas pedagógicas”
El
concepto de mejora educativa, que presenta algunas diferencias significativas
con la idea de innovación. La noción de mejora podría entenderse como un paso
más, es decir, hace referencia a transformaciones en las instituciones
educativas de mayor calado y complejidad que las innovaciones. Se trata de
prácticas sostenidas en el tiempo y que tienen un carácter más sistemático que
las anteriores.
El
concepto de reforma se emplea para hacer referencia a transformaciones de gran
calado en el sistema educativo, de forma que suelen ser cambios que afectan de
algún modo a su estructura. En muchas ocasiones, suelen tratarse de
modificaciones poco profundas que tienen más que ver con el cambio en los
discursos (generados, por ejemplo, por la administración educativa) que en las
prácticas. En cualquier caso, las reformas educativas suelen resultar
problemáticas dado que se encuentran definidas previamente desde ámbitos
externos a la propia realidad escolar (de arriba-abajo), por lo que es
frecuente que generen resistencias en el seno de la comunidad educativa.
Facilitadores y barreras a
la innovación
Una
vez definidos aquellos conceptos que se han venido utilizando para identificar
los procesos de cambio en educación, es necesario ir un paso más allá. Eso
supone conocer cuáles son los principales motivos que facilitan que algunas de
las innovaciones (con o sin la incorporación de las TIC) sean exitosas y qué
barreras pueden hacer qué éstas fracasen. Son numerosas las investigaciones y
reflexiones que han profundizado en el estudio de los factores o barreras que
limitan la innovación.
Podemos
identificar algunas barreras al desarrollo de proyectos de innovación con TIC:
- El origen de los
proyectos.Ya
hemos señalado que algunos procesos de cambio vienen impulsados por agentes
externos a los centros. El papel que queda a los profesionales de la educación
en ese tipo de proyectos es secundario y ha de limitarse a ejecutar las
decisiones tomadas. Una innovación tendrá más probabilidades de éxito si surge
de las necesidades identificadas por los propios profesionales implicados.
- Las resistencias al
cambio y las rutinas.
Los procesos de cambio suelen generar resistencias entre el profesorado, sobre
todo en aquellos casos en los que este colectivo desconoce su filosofía o su
utilidad. Esto provoca que cualquier tipo de acción o tarea que le sea
propuesta pueda ser percibida como una amenaza y pueda ser rechazada ante la
inseguridad que genera.
- El malestar docente
y el pesimismo.
Aunque el malestar docente parecería no estar directamente vinculado a la
implementación de proyectos de innovación con TIC, puede afectar de forma
determinante a su desarrollo. Obviamente, la satisfacción con el trabajo
docente depende también de factores de índole personal y social. La
satisfacción con las tareas docentes y la recepción de recompensas son aspectos
que generan situaciones positivas, por lo que su ausencia puede desembocar en
situaciones de insatisfacción y desmotivación.
Objetivo
En esta unidad de contenido se persigue explorar los conceptos innovación, cambio, mejora y reforma. Una vez introducidos estos conceptos, el objetivo de esta unidad es identificar, de forma sintética, tanto las barreras como los elementos facilitadores de la innovación educativa.Introducción
En muchos casos, esa euforia se fundamenta en la fascinación inicial que siempre ha producido el acercamiento de las tecnologías al mundo de la educación, más que en una reflexión sobre los cambios reales que éstas introducen en los procesos de enseñanza-aprendizaje. En estos momentos, las investigaciones realizadas nos permiten afirmar que la incorporación de dispositivos tecnológicos en las aulas ha venido acompañada de discursos que resaltan sus potencialidades para mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje. Aunque, una vez que éstas se integran en los espacios educativos, se ha comprobado que su impacto es mucho más limitado de lo esperado. Eso supone que no todas las experiencias en las que se incorporan TIC en contextos educativos son innovadoras. Por lo que, como punto de partida, hay que tener en cuenta que el concepto innovación no va ligado estrictamente a la utilización de tecnologías ni al uso de Internet.
Hasta el momento se han utilizado diferentes vocablos para hacer referencia a transformaciones en los contextos educativos como innovación, cambio, reforma o mejora. Pero, ¿hacen referencia todos esos conceptos a lo mismo? ¿Cómo podemos diferenciarlos? ¿Qué implica cada uno de ellos para el diseño de proyectos de innovación con TIC? La investigación educativa ya nos ha proporcionado abundantes resultados que nos pueden ayudar a entender qué significa cada uno.
Desde hace años la introducción de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC, en adelante) en el mundo de la educación ha estado presidida por discursos que, mayoritariamente, han expuesto los beneficios que trae aparejada la utilización de estos recursos en los procesos de formación. Han sido múltiples las razones que diferentes grupos de poder han esgrimido para promover la introducción del uso de herramientas tecnológicas en los espacios educativos: aumentar la “eficiencia” de los procesos de enseñanza-aprendizaje; proporcionar habilidades para el mundo del trabajo; relacionar la educación con el mundo actual y con las transformaciones que está sufriendo; mejorar los resultados académicos; facilitar que los estudiantes puedan seguir sus intereses individuales y elegir sus caminos para el aprendizaje; liberar a los docentes de las tareas rutinarias de evaluación y administración; promover espacios de comunicación con el alumnado, etc.
Conceptos básicos: cambio, innovación, mejora y reforma.
El concepto de cambio es el más genérico de todos y, normalmente, se utiliza para hacer referencia a procesos intencionales de modificación de una determinada realidad educativa (Rodríguez Romero, 2003). Es decir, se focaliza la atención en aquellos procesos en los que se producen transformaciones que surgen como consecuencia de una serie de decisiones planificadas previamente, por lo que se entiende que se trata de un cambio planeado, aunque pueden producirse otras que surgen sin haber sido planificadas previamente pero que, igualmente, modifican el estado de una determinada realidad educativa.La idea de innovación educativa hace referencia a “una serie de intervenciones, decisiones y procesos, con cierto grado de intencionalidad y sistematización, que tratan de modificar actitudes, ideas, culturas, contenidos, modelos y prácticas pedagógicas”
El concepto de mejora educativa, que presenta algunas diferencias significativas con la idea de innovación. La noción de mejora podría entenderse como un paso más, es decir, hace referencia a transformaciones en las instituciones educativas de mayor calado y complejidad que las innovaciones. Se trata de prácticas sostenidas en el tiempo y que tienen un carácter más sistemático que las anteriores.
El concepto de reforma se emplea para hacer referencia a transformaciones de gran calado en el sistema educativo, de forma que suelen ser cambios que afectan de algún modo a su estructura. En muchas ocasiones, suelen tratarse de modificaciones poco profundas que tienen más que ver con el cambio en los discursos (generados, por ejemplo, por la administración educativa) que en las prácticas. En cualquier caso, las reformas educativas suelen resultar problemáticas dado que se encuentran definidas previamente desde ámbitos externos a la propia realidad escolar (de arriba-abajo), por lo que es frecuente que generen resistencias en el seno de la comunidad educativa.
Facilitadores y barreras a la innovación
Podemos identificar algunas barreras al desarrollo de proyectos de innovación con TIC:
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